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viernes, 29 de abril de 2022

La historia de Varg Vikernes.

Varg Quisling Larssøn Vikernes nació el 11 de febrero de 1973 en Bergen, Noruega. Llamado por sus padres Kristian, aunque al fundar Burzum cambió su nombre porque le horrorizaba la idea de que éste significara Cristiano. Lo sustituyó por “Varg”, que en noruego significa lobo, y ha usado también el pseudónimo de “Count Grishnackh”.
Varg Vikernes aprendió a tocar varios instrumentos en su adolescencia, y alrededor de 1988 o 1989, con quince o dieciséis años, formó un primer grupo llamado Kalashnikov, nombre que pronto fue cambiado por Uruk-hai. Según Vikernes no era un grupo serio ni de gran calidad. En 1989 conoció a los miembros del grupo Old Funeral y colaboró con ellos durante dos años. Después empezó a componer para su proyecto Burzum, en el que siempre ha compuesto todas las letras, realizado todas las partes vocales, y tocado casi siempre todos los instrumentos, encargándose también de mezclar las canciones. El primer álbum de Burzum se llamaba simplemente Burzum.
Y salió a la venta en marzo del 92 a través de Deathlike Silence Productions (DSP), sello propiedad de Øystein Aarseth, más conocido como Euronymous.
También era de su propiedad la tienda Helvete, en la que se vendieron las copias. Fue así como Burzum se integró a la Inner Circle, organización a la cual se unirían casi todas las bandas de Black Metal noruego lideradas por Mayhem. Según Vikernes, Euronymous no tenía dinero suficiente para el proyecto, por lo que él le prestó el equivalente a 5.100 dólares, un dinero que no recuperó después de que se vendieran las copias y su disco diera beneficios, por lo que Vikernes le perdió el aprecio y el respeto. Vikernes intentó crear su propia productora, “Cymophane”, bajo la que apareció en agosto de 1993 Det Som Engang Var. Ese mismo año Vikernes colaboró como bajista con la banda Mayhem.
De la que formaba parte Euronymous, en la grabación del disco De Mysteriis Dom Sathanas.
Sin embargo, a pesar de los roces iniciales que tuvo con Aarseth, Vikernes se las arregló para que la tienda Helvete y el sello Deathlike Silence tuviera la misma atención de antes por parte de los fans. Por esto es que decidió dar una entrevista para unos reporteros diciendo estar detrás de los incendios a las iglesias junto a otros músicos (los cuales Varg provocaba regularmente), por lo que el Black Metal llegó a ser conocido mediáticamente. La entrevista produjo gran revuelo, los medios comenzaron a considerar al Black Metal como un género de músicos satanistas criminales y asesinos. A través de la prensa, la policía noruega comenzó a investigar los sucesos, por lo que Varg fue arrestado inmediatamente, para después ser liberado al no encontrarse pruebas ni evidencias.
Increíblemente la gran atención mediática que produjo la entrevista y el arresto de Vikernes, generó una mayor atención de fanáticos del Black Metal. Sin embargo, paradójicamente, esto coincidió con el hecho de que Euronymous, al no poder sostener la tienda Helvete, decidió cerrarla, causando decepción en los fans (según Vikernes Euronymous cerro la tienda debido a que sus padres se lo ordenaron).

Posteriormente, Vikernes comenzó a decepcionarse progresivamente de Euronymous, lo acusaba de ser un estúpido, un necio y un tarado que no solamente no aprovechó aquel momento para poder generar más adhesión al Black Metal, sino que además siempre quería ser el centro de atención y controlar toda la escena del Black Metal noruego, por lo que ya no lo consideraba “extremo”. De esta manera Varg decidió alejarse totalmente de cualquier cosa que lo relacionara a Euronoymous, quien a la vez, comenzó a conspirar contra Varg, por aquella época hacía ya tiempo que se mostraba un odio intrínseco el uno hacia el otro.
En muchos lugares se habla acerca de Varg Vikernes como el asesino de Euronymous, hay quienes se preguntan si habría sido igual de famoso si no hubiese cometido el delito. Lo cierto es que nunca se sabrá a ciencia cierta qué fue lo que sucedió esa oscura noche en Oslo, aunque hay una versión bastante aceptable expuesta por el mismo Vikernes en www.burzum.org.

A continuación hay un resumen en castellano de la parte más mórbida de lo que cuenta al respecto El Conde en sus notas escritas en la celda de su prisión al paso de 16 largos años, como una parte de lo que ha titulado Una historia Burzum (oscura). La historia completa consta de 9 partes donde se narra la totalidad de la historia de Burzum, desde sus inicios hasta el futuro que prevé para si mismo. Esta parte es la historia del momento en que Euronymous fue acuchillado brutalmente por Count Grishnack.
“Ha sido interesante ver cómo la gente ha sentido la necesidad de inventar historias acerca de por qué terminé asesinando a Euronymous. Es triste ver a esa gente inventándose las historias sólo porque la verdad es incómoda para ellos.” – Varg Vikernes.
Varg y Euronymous, cuando todavía eran amigos.

Vikernes llegaría junto con Snorre a la puerta frontal del departamento de Øystein Aarseth, y luego de la insistencia del Conde para que le abriera la puerta (pues Euronymous dormía), al decirle que tenía en mano un contrato que Euronymous necesitaba firmado por motivos de su productora (Deathlike Silence), finalmente accedió y abrió la puerta.

Snorre esperó afuera, pues, decidió fumar un cigarrillo antes de mostrarle sus nuevos riffs de guitarra. Euronymous esperaba en la puerta del departamento, muy nervioso. El tipo al que quería asesinar lo estaba visitando a las 4 de la madrugada en su casa, y sabiendo que vivía en una ciudad (Bergen) a 5 horas y media de Oslo.

En ese momento, Vikernes le preguntaría qué coño estaba tramando, y a medida que se le acercaba, Øystein entraba en pánico.

Atacó a Vikernes con una patada en el pecho que no le causó mayor problema, y este lo empujó contra la puerta. Esta reacción de Euronymous dejó a Vikernes anonadado, ya que nunca creyó que lo atacaría en su propio apartamento. A continuación Euronymous de un salto se incorporaría y se dirige corriendo hacia la cocina, para lo que Vikernes piensa que se armaría con un cuchillo, quien logra armarse primero con uno de 8 cm. Vikernes lo detuvo, a lo que Euronymous decidió dirigirse a su habitación.

Algunos días antes, Vikernes habría escuchado una historia en la que Øystein alardeaba de poder reclamar la escopeta con la que Dead se quitó la vida, por lo que decidió atacarlo. Posteriormente se entera de que la escopeta nunca estuvo ahí.

Vikernes lo detiene y clava su primera puñalada, a lo que Euronymous decide escapar del departamento. Esto enfurece aún más a Vikernes, al considerarlo un cobarde al correr en lugar de luchar como un hombre, luego que él había comenzado la pelea. Corría timbrando las casas y departamentos de todos sus vecinos. Corría despavorido gritando desesperadamente por ayuda.

Vikernes lo apuñala tres o cuatro veces más en su hombro izquierdo mientras corría.

Luego, Euronymous tambalea, cae, y rompe una lámpara de pared con su cuerpo, y cae sobre los vidrios rotos. Snorre aparece, y corre hacia Euronymous. Apenas nota lo sucedido. Vikernes le pregunta si se encuentra bien. Nadie contesta…

Euronymous se reincorpora y dice “es suficiente”. Ataca con otra patada a Vikernes, quien la esquiva esta ocasión, y lo acaba clavando el puñal en la frente de Euronymous. Se le tuercen los ojos hacia atrás, gime exhalando largamente todo el aire que le quedan en los pulmones. Euronymous ha muerto. La guerra contra el cristianismo ha terminado.


La huida de Vikernes tras el asesinato es desesperada, tanto que la policía casi detuvo el coche en una ocasión mientras volvía a Bergen. Días antes, cuando a Vikernes lo han acusado de quemar iglesias, Aarseth ya había declarado: “[…] Pronto será reconocido por algo más grande”. Sin saberlo, había pronosticado su propia muerte. En su acusación por asesinato se incluían también cargos de piromanía hacia varias iglesias centenarias noruegas. La imagen de los restos calcinados de una de estas iglesias constituye la portada de la primera versión de Aske.
Y existe también una edición pirata de uno de los discos cuya contraportada incluye un recortable de una iglesia junto al texto: “Quema tu propia Iglesia”. Sin embargo, Vikernes no ha admitido ni desmentido los hechos hasta la fecha. Sin más evidencia que testimonios de individuos que aparentemente también participaron en la quema de iglesias, se le condena a prisión.

Tras 16 años encarcelado, Varg Vikernes salió de prisión bajo libertad condicional el 24 de Mayo de 2009. Lanzó su primer disco posterior a su encarcelamiento, llamado Belus en 2010, editando consecuentemente los álbumes Fallen en 2011, y Umskiptar en 2012.
El 16 de Julio de 2013 Varg fue detenido por sospechas de planear una masacre. Según diversos medios, el origen de la investigación que ha llevado a su detención es que Vikernes fue uno de los 530 receptores del manifiesto de Anders Breivik, el asesino que puso una bomba en Oslo y asesinó a 77 personas en Noruega en julio de 2011, en la conocida como “matanza de Utøya”. No obstante Vikernes repudió lo ocurrido en su web y su blog.

Varg Vikernes y su mujer Marie Cachet fueron liberados el 18 de julio.
La policía, que según la legislación francesa puede retener a toda persona sospechosa de terrorismo durante 96 horas, tomó la decisión al no encontrar indicio alguno sobre planes terroristas o cualquier acción violenta.

Una de sus frases tras salir de prisión fue la siguiente: “Si realmente compartes los pensamientos que tengo, excelente, y te felicito por eso, pero, a diferencia de mi, tú puedes hacer algo al respecto y no entiendo por qué no ha sucedido aún. Yo estoy en prisión, así que desafortunadamente no puedo escapar de la influencia de la moderna Sodoma y Gomorra aún. ¿Cuál es tu excusa?”.


Para terminar os dejo con un documental contado por los mismos que experimentaron toda la historia. Recomendado para cualquiera interesado.

viernes, 8 de abril de 2022

Gilles de Rais (Barba Azul).

En esta ocasión voy a enseñaros al que probablemente sea uno de los asesinos en serie que más llame la atención para muchos. Francamente Gilles de Montmorency-Laval, barón de Rais, es posible que haya sido uno de los peores y más atractivos males de la historia, con el agravante de que sea francés. Catalogado como el primer pedófilo y asesino en serie de la historia.
Antes de nada cabe resaltar que dada la poca cobertura informativa de la época, nos tenemos que fiar de los documentos históricos de la época o ensayos de investigación y divulgación que datan de este siglo XXI, uno de ellos es del reconocido satanista Aleister Crowley.
Paso a diseccionar a este singular personaje. Gilles de Montmorency-Laval, nació en el año 1404, a las orillas del Loira, región de la espectacular Bretaña francesa. Fue criado como cualquier noble de la época, salvando que había nacido bajo el signo de Marte y la guerra fue su vida, conoció a Juana de Arco, Doncella de Orleáns, y combatió a los ingleses e hizo grande a Francia, propiciando la ascensión del Delfin Carlos VII; estaba enamorado de Juana y mataba por ella. Resaltar que tanto Gilles como Juana, se sospecha que eran esquizofrénicos, cosa que le da un toque, llamémosle especial y característico.
Juana de Arco y su fiel escudero Giles.
Una vez sabido el contexto histórico pasemos a lo que de verdad ha hecho que su figura tenga connotaciones tan malévolas, advierto que la historia promete, no deja indiferente a nadie.

Tras la ejecución de su amada, Gilles se abandonó a una vida de hedonismo y cultura, tocando temas que lo encauzarían a la vía del descenso. Alquimia y ocultismo ocupaban todo su tiempo, no tardando en abrazar el satanismo; haciéndose incluso rodear por un nutrido grupo de extraños personajes que lo guiaban por este atractivo camino.

Esta nueva vida provocó que Gilles dilapidara rápidamente buena parte de la fortuna de su familia, la cual era considerada la más rica de Francia. La proximidad de su ruina y su obsesión por la alquimia propiciaron que Gilles iniciara la búsqueda de la legendaria piedra filosofal (sí, seguramente se te venga a la cabeza la saga de Harry Potter y su primera entrega, más allá de eso resulta ser una sustancia que según la alquimia tendría propiedades extraordinarias, como la capacidad de transmutar los metales vulgares en oro). Para ello requirió la ayuda de los expertos alquimistas de la época. Dado que los Círculos Herméticos (lugar de reunión y estudio de los alquimistas) tenían su sede en París, y que él no tenía pensado dejar su residencia por miedo a ser capturado por los ingleses, Gilles hizo llamar a los mejores transmutadores instalándolos en su residencia, el castillo de Tiffauges, con todas las comodidades.
¿Existe de verdad la famosa piedra filosofal?
El castillo de Barba Azul en Tiffauges, construido en el siglo XI, donde dicen que Gilles perpetró sus atrocidades.

Pasada una infructuosa búsqueda y alguna experiencia que casi aleja a De Rais del camino, llegó de Italia François Prélati, un embaucador que acabaría encandilando a nuestro "querido" Gilles, llegando incluso a convertirse en amantes.

La piedra filosofal no aparecía, las arcas del noble se continuaban extinguiendo, así que el grupo de ocultistas dio un consejo al crédulo místico que cambiaría el curso de la historia, le aseveraron que para conseguir la piedra filosofal necesitaría ayuda ultraterrena, y para “comprar” esa ayuda era necesario un pago de sangre. Como Gilles de Rais no estaba dispuesto a enajenar su vida a cambio, se le exigió un pago con crímenes.

En este momento comienza la espiral. Tras una temporada en la que Gilles de Rais y sus secuaces se abandonaron a las más excelsas orgías de comida y bebida, se da el pistoletazo inicial del destejido de humanidad de estos seres, aquí empieza lo truculento de verdad.

“No había mujeres en el castillo; Gilles las rechazaba. Pero perseguía a los monaguillos de su capilla, que había escogido más allá de sus tierras, a los pequeños bellos como ángeles”. Fueron los únicos a quienes amó, los únicos a quienes perdonó en sus días de asesino. Según sus declaraciones, se limitaba a beber el semen de los monaguillos, a frotar su miembro contra el vientre de los niños y eyacular sobre ellos. Pero pronto se cansó de ello; necesitaba derramar sangre para satisfacerse. La primera víctima de Gilles fue un niño pequeño cuyo nombre se ignora. Le degolló, le cortó las manos, le arrancó el corazón, le sacó los ojos y lo llevó a la habitación de Prélati. Ambos lo ofrecieron al diablo con apasionadas letanías. Pero el diablo se quedó callado. Gilles, exasperado, huyó. Según confesaría tiempo después en el juicio de Gilles de Rais, Prélati envolvió los restos en una sábana y, temblando, fue por la noche a inhumarlos en tierra santa, junto a una capilla dedicada a San Vicente. Conservó la sangre, con la cual Gilles de Rais escribía sus fórmulas de invocación y sus libros de conjuros.
La capilla de San Vicente, en el castillo de Tiffauges.

Entre 1432 a 1440, es decir, durante los ocho años comprendidos entre el retiro militar del Mariscal y su muerte, los habitantes de Anjou, Poitou y Bretaña, erraron sollozando por los caminos. Todos los niños desaparecían. Los pequeños pastores eran raptados en los campos; las niñas que salían de la escuela, los muchachos que iban a jugar por las callejuelas o en los linderos de los bosques no regresaban. En el curso de una investigación que ordenó el duque de Bretaña, los escribas redactaron interminables listas de niños desaparecidos. Fueron centenares de nombres. Narraban además el dolor de las madres que interrogan a los viandantes en los caminos, los lamentos de las familias. Estas frases se repitieron una y otra vez. En todas partes donde se establecieron los osarios de Gilles, las mujeres lloraban. Al principio, el pueblo, asustado, lo atribuyó a las hadas malignas; a los genios maléficos que dispersan la prole, pero poco a poco, les asaltaron las sospechas. En cuanto el Mariscal se desplazaba, cuando iba de su fortaleza de Tiffauges al castillo de Champtocé, y de allí al castillo de la Suze o a Nantes, dejaba tras sus pasos estelas de desapariciones.
Atravesaba un campo y al día siguiente faltaban niños. Con temor, los campesinos observaron también que por todas partes por donde pasaban Prélati, Roger de Bricqueville, Gilles de Sillé, todos los íntimos del mariscal, los niños desaparecían. Finalmente se dieron cuenta con horror de que una anciana, Perrine Martin, vestida de gris y con el rostro cubierto, rondaba por allí; se acercaba a los niños, que la seguían hasta el lindero del bosque, donde unos hombres los amordazaban y se los llevaban en sacos. Y el pueblo, espantado, llamó a aquella proveedora de carne “La Meffraye”, nombre de un ave de presa.
Gilles de Rais sólo secuestraba niños. Todos tenían entre siete y catorce años. Sus enviados explicaban que el gran barón, el héroe que había liberado Francia peleando junto a una Santa, iba a enviarlos al extranjero para que recibieran una educación adecuada. Si los padres no estaban presentes, los cómplices se limitaban a secuestrar a los niños mientras jugaban en las calles. Aparte de las víctimas que le conseguían sus ayudantes, se instalaba en las ventanas del castillo y cuando los mendigos jóvenes, atraídos por la fama de su generosidad, acudían a pedir limosna, los escogía con la mirada, hacía subir a aquellos que le gustaban y los arrojaba a una mazmorra. Al anochecer, cuando sus sentidos estaban excitados, Gilles de Rais y sus amigos se retiraban a una habitación apartada del castillo. Allí llevaban a los niños encerrados en los sótanos. Los desnudaban y los amordazaban; el Mariscal también se desnudaba; luego los violaba, cortándoles después con la daga, complaciéndose en desmembrarlos vivos poco a poco. Otras veces les abría el pecho con su daga y bebía el aliento de sus pulmones; les rasgaba también el vientre y lo olfateaba, agrandando con sus manos la herida, y se sentaba dentro. Entonces, mientras se frotaba con los excrementos escapados de los intestinos de los niños, se volvía un poco y miraba por encima del hombro, para contemplar las convulsiones, los últimos espasmos.

Él mismo declararía “Me sentía más contento gozando con las torturas, las lágrimas, el espanto y la sangre, que con cualquier otro placer”. Después se cansó de los deleites fecales. Un pasaje del proceso informa que “dicho señor se excitaba con muchachos, algunas veces con chiquillas, con las que cohabitaba abriéndoles un agujero en el vientre y aseguraba que le causaba más placer y menos trabajo que por la vía natural”. Después de lo cual les serraba lentamente la garganta para penetrarlos por las abiertas heridas del cuello, empapándose de sangre y eyaculando allí. A un niño llegó a vaciarle los ojos y romperle parte del hueso para después, mientras su víctima daba alaridos de dolor, penetrarlo por las cuencas vacías y sangrantes. Luego colocaba el cadáver, las sábanas, las ropas, en el brasero del hogar de la chimenea, lleno de madera y hojas secas, y arrojaba las cenizas a las letrinas, al viento desde lo alto de una torre, y a los fosos y las zanjas.
La necrofilia se apoderó después de él. Violaba a los niños muertos. Tras torturar y destazar vivas a sus víctimas, apilaba los miembros cercenados en un salón, como si fueran troncos. Besaba, con gritos de entusiasmo, los trozos de sus víctimas, establecía concursos de belleza sepulcral y, cuando una de aquellas cabezas cortadas obtenía el premio por ser la más hermosa, la levantaba por los cabellos y besaba sus labios fríos y ensangrentados.

También bebía la sangre de los niños asesinados. El vampirismo le satisfizo durante unos meses. Un día en que se agotó la provisión de niños, destripó a una mujer embarazada para manosear el feto. Después de esto caía, agotado, en profundos sopores.
Practicaba además una especie de juego perverso con algunos de los niños. Cuando uno de ellos era llevado a su aposento, Prélati y Sillé lo desnudaban, lo colgaban de un gancho fijo en la pared, lo golpeaban repetidas veces en el vientre y en las piernas y, en el momento en que el niño estaba a punto de desmayarse, Gilles entraba al cuarto, ordenaba con enojo que lo liberaran de la cuerda y cogía al pequeño con sumo cuidado. Curaba sus heridas, lo ponía sobre sus rodillas, lo reanimaba, enjugaba sus lágrimas y le decía señalándole a sus cómplices “Estos hombres son malvados, pero me obedecen. No tengas miedo. Voy a llevarte al lado de tu madre”. Y cuando el niño, llorando y presa de la alegría le daba las gracias y le rogaba que lo devolviera con su familia, él le cortaba suavemente el cuello por detrás. Según la propia expresión de Gilles de Rais, lo ponía lánguido. Cortaba sin importarle los gritos del niño hasta que su cabeza, un poco separada del tronco, colgaba hacia adelante entre chorros de sangre. Él tomaba entonces con brusquedad el cuerpo, le daba la vuelta y lo violaba rugiendo, según los testimonios de sus compañeros. Durante todo el proceso, el niño continuaba vivo, aunque el corte lo había dejado paralítico. Al terminar, cortaba un poco más, hasta llegar a la médula espinal, y el niño moría asfixiado lentamente. Para entonces, Gilles y sus amigos ya se habían ido del cuarto, apagando las luces, y lo dejaban allí para que muriera solo en la oscuridad.
Tras estos espeluznantes juegos, le manifestaba a sus amigos “No hay nadie que se atreva a hacer lo que yo hago. He nacido bajo tal estrella que nadie en el mundo ha hecho ni podrá hacer jamás lo que yo hice”. El valiente militar, el hombre que acompañó a Juana de Arco y comulgaba cada mañana acompañado de una santa, el joven que había sido nombrado Mariscal de Francia, era un despiadado infanticida y cometía en su castillo las peores atrocidades. Los textos de la época calculan de setecientas a ochocientas víctimas, pero el número parece inexacto. Regiones enteras fueron devastadas; la aldea de Tiffauges dejó de tener niños; la Suze carecía también de ellos. En el Castillo de Champtocé, el foso de una torre estaba lleno de cadáveres. Un testigo citado en la investigación, Guillaume Hylairet, declaró “que ha oído decir a un sujeto llamado Du Jardin que había encontrado en dicho castillo una cisterna completamente llena de niños muertos”. Todavía a comienzos del siglo XX, en Tiffauges, un médico descubrió una mazmorra y extrajo de ella montones de cabezas y de huesos.
Castillo de Champtocé.

Entonces el remordimiento lo invadió. Vivió expiatorias noches, asediado por fantasmas y aullando a la muerte como una bestia. Aparecía corriendo por los lugares más solitarios del castillo mientras se mesaba los cabellos y se arrancaba mechones. Lloraba, se arrodillaba, juraba a Dios que haría penitencia, y prometió crear fundaciones piadosas. Instituyó en Machecoul una Colegiata en honor a los Santos Inocentes; habló de encerrarse en un claustro, de ir a Jerusalén mendigando su pan. Pero esos episodios de arrepentimiento duraban poco. Cuando la lujuria volvía a invadirlo, pedía que le llevaran más niños. Tomaba a alguno de ellos, lo desnudaba y luego le hundía los dedos en los ojos, reventándolos, revolviendo con sus dedos los globos oculares. Luego lamía los pedazos. Y después un garrote de espinos y golpeaba la cabeza del niño, hasta que el cráneo se reventaba y el cerebro salía. Entonces Gilles de Rais rechinaba los dientes y soltaba una carcajada. Devoraba parte del cerebro y luego, como una bestia acorralada, huía a los bosques, mientras sus ayudantes lavaban el suelo y se desembarazaban del cadáver. Vagaba por horas en los bosques que rodeaban Tiffauges. Sollozaba mientras caminaba. La gente de las aldeas veía pasar al enloquecido Gilles de Rais y lo habían bautizado como “Barba Azul”, a causa de su negrísima y lustrosa barba, que daba tintes azulados de tan oscura. No se atrevían a enfrentar a su señor y, por otra parte, el rey y los nobles no tenían interés en defender a los niños muertos, que eran hijos de campesinos y labriegos y cuyas vidas eran propiedad de su amo.”
Castillo de Machecoul.

Fue Juan de Malestroit, Obispo de Nantes, quien decidió enfrentar al homicida.
Juicio de Gilles, con el obispo Jean de Malestroit, 1440, Francia.

Y tras hallar causa decidió emprender una acusación, luego de embarazosos episodios en los juicios logró sacar la siguiente confesión a Gilles de Rais.

“Yo, Gilles de Rais, confieso que todo de lo que se me acusa es verdad. Es cierto que he cometido las más repugnantes ofensas contra muchos seres inocentes, niños y niñas, y que en el curso de muchos años he raptado o hecho raptar a un gran número de ellos. Aún más vergonzosamente he de confesar que no recuerdo el número exacto y que los he matado con mi propia mano o hecho que otros los mataran, y que he cometido con ellos muchos crímenes y pecados. En todas estas viles acciones yo fui la fuerza principal (…) Confieso que maté a esos niños y niñas de distintas maneras y haciendo uso de diferentes métodos de tortura a algunos les separé la cabeza del cuerpo, utilizando dagas y cuchillos; con otros usé palos y otros instrumentos de azote, dándoles en la cabeza golpes violentos; a otros los até con cuerdas y sogas, y los colgué de puertas y vigas hasta que se ahogaron.

Confieso que experimenté placer en herirlos y matarlos así. Gozaba en destruir la inocencia y en profanar la virginidad. Sentía un gran deleite al estrangular a niños de corta edad, incluso cuando esos niños descubrían los primeros placeres y dolores de su carne inocente. Me gustaba meter mi miembro viril en los culos de las niñas que no sabían todavía para qué servían sus otras partes. Dejé que mi semen impregnara los cuerpos de estos niños y niñas hasta cuando estaban agonizando. Éste no es el final de mis execrables crímenes. Siempre me he deleitado con la agonía y con la muerte. A aquellos niños de cuyos cuerpos abusé cuando estaban vivos, los profané una vez muertos. Después de que hubieran muerto, gozaba a menudo besándolos en los labios, mirando fijamente los rostros de los que eran más bellos y jugueteando con los miembros de los que estaban mejor formados.

También abrí cruelmente los cuerpos de aquellos pobres niños o hice que los abrieran en canal a fin de poder ver lo que tenían dentro. Al hacer esto mi único motivo era mi propio placer. Codiciaba y deseaba carnalmente su inocencia y su muerte. Con frecuencia, he de confesar, y mientras esos niños estaban muriendo, yo me sentaba sobre sus estómagos y experimentaba gran placer en oír sus estertores de agonía. Me gustaba que un niño muriera debajo de mi cuerpo, u observar como uno de mis criados cometía actos de sodomía con un niño o una niña y lo mataba después. Solía reírme a carcajadas a la vista de un espectáculo así (…) Ordenaba que Griart, Corillaut y los otros convirtieran después en cenizas los cadáveres de mis víctimas (…) Me gustaba ver correr la sangre, me proporcionaba un gran placer. Recuerdo que desde mi infancia los más grandes placeres me parecían terribles. Es decir, el Apocalipsis era lo único que me interesaba. Creí en el infierno antes de poder creer en el cielo. Uno se cansa y aburre de lo ordinario.

Empecé matando porque estaba aburrido y continué haciéndolo porque me gustaba desahogar mis energías. En el campo de batalla el hombre nunca desobedece y la tierra toda empapada de sangre es como un inmenso altar en el cual todo lo que tiene vida se inmola interminablemente, hasta la misma muerte de la muerte en sí. La muerte se convirtió en mi divinidad, mi sagrada y absoluta belleza. He estado viviendo con la muerte desde que me di cuenta de que podía respirar. Mi juego por excelencia es imaginarme muerto y roído por los gusanos. Yo soy una de esas personas para quienes todo lo relacionado con la muerte y el sufrimiento tiene una atracción dulce y misteriosa, una fuerza terrible que empuja hacia abajo. Si lo pudiera describir o expresar, probablemente no habría pecado nunca. Yo hice lo que otros hombres sueñan. Yo soy vuestra pesadilla”.

Investigaciones más recientes sitúan la cifra de niños asesinados en 1000, tanto es así que la región quedó diezmada y tuvieron que pasar años para que se recuperara.

Su juicio final fue la horca, quedó colgado, en medio de los espasmos del ahorcamiento. Murió delante del gentío, el cual se vio inundado de lágrimas de los allí presentes.
Ejecución de Gilles de Rais, 1440.

Lo más curioso es que es considerado un héroe nacional en su país natal, Francia (más que nada por su trayectoria antes de la muerte de Juana de Arco).

Aclaración importante a tener en cuenta: Los textos entre comillas son transcripciones directas de la fuente de origen.

viernes, 18 de febrero de 2022

La terapia de Max Gerson.

Siempre se ha estado buscando la cura contra el cáncer, desde hace décadas los medios de comunicación oficiales han estado dando la matraca con el tema, pero a poco que uno piensa sabe perfectamente que ellos (pagados por los mismos grandes fondos de inversion que las farmacéuticas, como por ejemplo BlackRock o Vanguard) nunca estarán a favor de que esto pase, o al menos de que si ocurre esta información no salga a la luz, y mucho menos de manera masiva a la población en general, como es el caso siguiente que voy a exponer a continuación, del que poca gente conoce.
Antes de nada, es importante saber quién es Max Gerson, nacido el 18 de Octubre de 1881, fue un médico de origen alemán, concretamente es de Wongrowitz, Alemania (actualmente Wagrowiec, Polonia). Inventó una dieta que podría curar el cáncer y la mayoría de las enfermedades crónicas degenerativas, dicho por él, la denominó la "terapia Gerson", escribió "A Cancer Therapy: Results of 50 Cases" para darla a conocer, pero al ser examinados por el National Cancer Institute (NCI) ellos hicieron ver como si no fuese alguien relevante, tirando por tierra sus estudios, los 4 charlatanes de siempre suelen cattalogar su trabajo bajo la etiqueta de "pseudociencia", la misma historia de siempre.
El autor de la terapia.
El libro que publicó.

Profundizando más en este doctor cabe decir que en el año 1909 se graduó en la Universidad de Friburgo. Comenzó a practicar la medicina a los 28 años en Breslau, tiempo después se especializó en medicina interna y en neurología, en Bielefeld. Sobre el año 1927 se especializó en el tratamiento de la tuberculosis y el desarrollo de la dieta de Gerson-Sauerbrach-Hermannsdorfer, afirmando que era un gran avance en el tratamiento de dicha enfermedad. Primeramente utilizó su terapia como tratamiento solo para la migraña y la tuberculosis y en 1928 comenzó a utilizarlo como un tratamiento para el cáncer, algo totalmente revolucionario, un veradero hito histórico, con probados casos de éxito, incluso en fases terminales de la enfermedad.

Consiste en que la enfermedad es causada por la acumulación de toxinas no especificadas, e intentos de tratar la enfermedad teniendo pacientes consumiendo una dieta vegana incluyendo vasos de jugo orgánico cada hora y diversos suplementos alimenticios. También los pacientes recibían enemas de café, aceite de ricino y algunas veces peróxido de hidrógeno u ozono. El protocolo original también incluía extracto diario de hígado de ternera cruda, pero esta práctica fue descontinuada después debido a complicaciones derivadas de la misma. Charlotte, su hija, continuó promoviendo la terapia, fundando el Instituto Gerson en 1977.
Osea, que esta terapia es un conjunto de medidas nutricionales y médicas generales, basadas en sus estudios e investigaciones y en su propia experiencia. También era efectivo para otros problemas de salud y enfermedades, no solamente la tuberculosis, sino enfermedades renales, cardiovasculares, tumores malignos, diabetes, afecciones hepáticas, artritis reumatoide, ictus, adicciones, esclerósis múltiple, y otras muchas. Los resultados obtenidos fueron publicados en revistas médicas estadounidenses y alemanas revisadas por otros médicos.

De entre las diferentes técnicas utilizadas por el doctor Gerson en su protocolo destacan las siguientes:

- Devolver el equilibrio sodio/potasio mediante el control de la ingesta de sal, sobre todo de sal refinada (cloruro de sodio puro), y una nutrición basada en alimentos vegetales ecológicos, ricos en potasio.

- Ingesta «superabundante» de nutrientes a través del consumo de zumos de frutas y hortalizas sin cocinar de cultivo ecológico. Se evita o reduce en gran medida así el consumo de pesticidas y otras sustancias tóxicas, y se obtiene una mayor cantidad de nutrientes que en la agricultura convencional.

- Eliminación o reducción del consumo de alimentos de origen animal. Una dieta básicamente vegetariana.

- Administración de determinados suplementos naturales como el extracto de tiroides (no sintético).

- Administración frecuente de enemas de café para limpiar el intestino y provocar producción de bilis por parte del hígado.

El programa nutricional del doctor Gerson fue aprobado y utilizado con éxito por un gran número de médicos para tratar diferentes patologías como las migrañas o la tuberculosis cutánea. Además, este tratamiento nutricional se publicó y describió en revistas médicas de todo el mundo.
Un ejemplo del tipo de alimentación en la que se basaba.

Tuvo que dejar su Alemania natal en el año 1933 y emigró primero a Viena, donde trabajó en el Sanatorio del West End, pasó 2 años allí. En 1935 se marchó a Francia a una asociación con una clínica cerca de París, antes de trasladarse a Londres en 1936. Un tiempo más tarde se trasladó a los Estados Unidos, exactamente a Nueva York, donde pasó el examen de la junta médica y se convirtió en ciudadano estadounidense en 1942.

En 1946, un senador llamado Claude Pepper, llamó a Gerson para testificar acerca de su tratamiento contra el cáncer ante un Senado estadounidense, ya que se esperaba que Gerson jugara un papel importante en un centro de investigación que costaría 100 millones de dólares. Gerson se presentó al Congreso de los EE.UU., y mencionó que eran cinco los pacientes terminales de cáncer que se habían recuperado, esto no llamó mucho la atención de los medios de la época y la ley de asignaciones murió ahí, en el Senado.
Claude Pepper.

Pese a las pruebas presentadas por el doctor Gerson ante el Senado y a la conferencia de prensa convocada por el senador Pepper, esta información no se difundió. Ciertos grupos de presión de la industria farmacéutica, la Asociación Médica Americana y la Sociedad Americana del Cáncer convencieron a los reporteros para que ignoraran la conferencia de prensa que había ofrecido. En vez de eso les invitaron a un cóctel donde les sirvieron comida y bebida gratis. Solo hubo un reportero que prefirió escuchar la conferencia, el presentador de informativos Raymond Gram Swing, famoso corresponsal de guerra durante la Segunda Guerra Mundial. Este reportero con dignidad y honor retransmitió las notas que había tomado en la conferencia en un programa de radio de la cadena ABC, el 3 de Julio de 1946, en Estados Unidos.
Uno de los artículos que sacó en prensa Raymond durante la Segunda Guerra Mundial.

Debido a esa transmisión por radio, los directores ejecutivos de varias compañías farmacéuticas amenazaron con cancelar todos los contratos de publicidad de sus fármacos sin receta, lo que supondría una pérdida de decenas de millones de dólares para la ABC, por lo que este locutor que había trabajado para esta cadena durante treinta años fue despedido fulminantemente. Y no solo eso, además el proyecto de ley, de 227 páginas, fue derrocado por las poderosas influencias de diferentes grupos de presión que trabajaban junto con cuatro senadores.

Pese a eso, en los Estados Unidos Gerson aplicó su terapia dietética para pacientes con varios tipos de cáncer, alegando buenos resultados, pero por el contrario, había una serie de trabajadores que encontraron que su metodología no era convincente, seguramente vieron peligrar el negocio de la medicina moderna que empezó con el informe Flexner, cuando los Rockefeller metieron mano en la Industria. En 1958, Gerson publicó el libro anteriormente mencionado donde atestiguaba que curó 50 pacientes terminales con cáncer. Pero como se podía esperar, la licencia de Gerson fue suspendida en 1958.

Max, según la teoría oficial, dejó este mundo debido a una supuesta neumonía el 8 de Marzo de 1959, no me extrañaría nada que se lo hayan cargado a posta, todo aquel que descubre algo demasiado beneficioso para la sociedad es eliminado al instante, siempre pasa, no interesa que este tipo de cosas se lleven a cabo. Como digo, aquellos que defendemos esta terapia sabemos que hay una conspiración de largo alcance encabezada por el establecimiento médico, la mafia de la sanidad hace estragos a personas que de verdad quieren curar a las personas.

Esta terapia no se podía patentar ni reportaría grandes beneficios, y podría acabar con muchos casos de cáncer y otras enfermedades, y eso desde luego que no le interesa para nada a la Industria médica actual, existe un negocio multimillonario respecto al cáncer. Todo esto pondría en peligro los intereses de determinadas élites e industrias que, para evitar que esta información se difundiera, utilizarían su enorme poder e influencias.

Nunca me cansaré de decir que para evitar problemas de salud, enfermedades y mierdas similares, es fundamental mantener una nutrición sana y un entorno saludable, eso hace mucho bien en todos nosotros.

viernes, 4 de febrero de 2022

Thrill Kill: el poder de la censura.

Uno de los juegos que más te pueden llegar a enganchar de la época de Play Station, aunque eso sí, nunca llegó a salir al mercado.
El juego del que os voy a hablar, desarrollado por Paradox Development, destaca sobre todo porque contenía una violencia tan explícita y exagerada que la compañía encargada de distribuírlo (Virgin Interactive) se negó a manchar su imagen publicándolo, obligando a sus desarrolladores a distribuirlo por los oscuros mundos de Internet de manera no oficial.

Allá va historia del polémico Thrill Kill:

Como ya os adelantaba en la introducción, este videojuego fue injustamente castigado por culpa de su temática tan… gore. Si a día de hoy, en pleno 2022, siguen habiendo problemas con juegos violentos (recordemos por ejemplo otro caso similar, como por ejemplo el de Manhunt 2, que Rockstar Games realizó una modificación al juego, suavizando su nivel de violencia, aunque bueno, en la PSP se puede jugar sin esa censura. Otro caso es el de Hatred, muy particular. Hay juegos muy violentos, entre ellos varios shooters o el GTA, pero como la ”finalidad” de esos juegos es otra, entonces ésos no se prohíben, de esa forma se incrementa más si cabe la doble barra de medir que tienen), imaginad lo impactante que sería en el año 1998 un juego en el que decapitaciones, desmembramientos e incluso violencia de tipo sexual, con todo lujo de detalles, era lo que más abundaba.

Todas las ejecuciones sin censura del Manhunt 2.
Hatred, otro de los juegos que levantó mucha polémica.

Este es el único juego que conozco, en tantos años como jugador, en el que nada más introducir el CD-ROM en la consola, se nos “invita”, a través de una pantalla de aviso, a abandonar el juego si no superamos la edad de los 18 años, acusándonos incluso de estar violando leyes locales y federales en caso no aceptar dicha precaución.
No os voy a negar que precisamente la polémica levantada por este título es lo que atrae a jugarlo, pero detrás de tantas injurias, sangre y violencia -he llegado a oír de personas adultas que Thrill Kill es un juego para enfermos mentales-, se esconde un sistema de juego bastante interesante y cuidado.

En la hora de la acción como tal encarnábamos el alma de uno de los hasta 12 personajes jugables (al principio son 8), cada cual con un pasado más tenebroso y oscuro, para luchar en un torneo organizado por un demonio en el que se nos da la oportunidad de, si ganamos, volver a la vida y tener una “segunda oportunidad”.
Los ocho personajes jugables originales (de izquierda a derecha): Tormentor, The Imp, Belladonna, Mammoth, Violet, Cleetus, Dr. Faustus y Oddball.

Como digo, los personajes murieron en su primera vida, y por culpa de su oscura actuación se ven en la obligación de luchar en este infierno personalizado por el demonio Marukka.
Así es el menú de selección de personajes.

No son personajes típicos, ni simples luchadores que pasan desapercibidos ante el jugador.

Todos ellos tienen su punto especial que los hace interesantes y, dentro de lo que cabe, atractivos; por ejemplo tenemos al Doctor Faustus, un cirujano plástico de Los Ángeles que intencionalmente desfiguraba con su bisturí a todos sus pacientes. Se inyectó en la cara una especie de trampa para osos (no preguntéis) y a causa de la infección de los metales murió.
O Cleetus, un caníbal que usa como arma una pierna de sus víctimas, la cual da de vez en cuando durante los combates da mordiscos, mostrando orgullosamente su canibalismo.
No vivía solo de la polémica este juego tan especial, ya que quien se atrevía a jugar descubría un sistema de combates bastante curioso y de calidad. Una vez elegido el personaje al que manejaríamos nos soltaban en un escenario (que generalmente plasmaba ese pasado oscuro de cada personaje anteriormente mencionado) junto con otros 3 combatientes. El objetivo, como es obvio, era ser el último superviviente.

Las peleas del juego.

Los personajes contaban con una barra de poder que se iba llenando cada vez que dañábamos a alguien. Una vez la barra llegaba a completarse, desatábamos una especie de “poder” en el que agarrando a un personaje (con cualquiera de los 4 botones de acción) lo matábamos del tirón de una forma violentísima. Según el botón que pulsáramos, la muerte era diferente (aunque común para todos los personajes). Una vez quedara en el “ring” solo dos personajes, el que consiguiera llenar su barra de poder podía desatar su poder específico en el que realizaba una muerte todavía más violenta que las anteriores y totalmente personalizada según el personaje. Por ejemplo, la muerte especial de un personaje que usaba zancos, “The Imp”, consistía en poner al rival de rodillas e introducirle el zanco por la garganta hasta salirle por el pecho y reventarlo. Y el resto de muertes especiales van muy por el estilo, cada cual más rebuscada y enfermiza.
El zancudo personaje.

Había otro, la versión bizarra mitad Ryu mitad Ken, uno de los subjefes desbloqueables, gemelos deformados sin piernas unidos por el esternón, ¡legendario!

Sin duda un juego extraordinario en cuanto a niveles de violencia.

Gráficamente también apuntaba bastante alto. Para empezar porque estamos hablando de un juego de lucha en 3D donde había cuatro combatientes en pantalla, que hoy os parecerá algo normal, pero en esos tiempos no era precisamente habitual ver cosas así. Cada personaje tenía su diseño, sus propias animaciones, y siempre totalmente diferente del resto. Los escenarios también estaban bastante bien detallados, la sangre que se iba derramando quedaba momentáneamente impregnada por el lugar, consiguiendo un efecto de poderío gráfico verdaderamente grande para la época.

Violencia explícita, lucha y gore, pura diversión, prohibido y censurado a más no poder. La OST era un delicioso Death Metal/Industrial, Contagion y Dying Fetus, la hostia.

La OST original.

Es una pena que un juego con tanto potencial se viera tan perjudicado por una sociedad en la que todavía no asumía (ni asume) que esto de los videojuegos no es un entretenimiento exclusivo de niños. Probablemente, de haberse lanzado en el mercado, Thril Kill hubiera arrasado en ventas, ya no solo por la polémica, que todos sabemos lo que vende eso, sino porque como juego de lucha, mirándolo objetivamente, era bastante bueno. Una mezcla explosiva que hubiera reventado el mercado.

En mi humilde opinión este juego es una obra maestra en todos los sentidos. Si te gustan los juegos de lucha y encima te mola el rollo gore, es obligatorio jugarlo.

viernes, 14 de enero de 2022

El psiquiátrico de Trenton.

Los psiquiátricos en teoría deben ser lugares acogedores para aquellas personas que necesitan un tratamiento frente a los trastornos mentales que sufren. Existió en el siglo XIX un sitio en concreto que fue verdaderamente un lugar terrorífico, y todo por culpa de un doctor que llegó para hacer una serie de atrocidades tremendas, era de carácter muy obsesivo y sus prácticas sobrepasaban la línea roja.
Para situaros mejor, es importante señalar que Trenton está exactamente en Nueva Jersey. El campus de este hospital psiquiátrico es un edificio de ladrillo en ruinas, escondido detrás de la actual modernidad de la ciudad donde se encuentra.
El edificio fue el primer hospital mental de esa ciudad estadounidense, y tiene unas estructuras que están al punto del colapso, por tanto su acceso quedó prohibido, pero eso no impide que todo lo que ocurrió dentro sirva para recordar ese pasado truculento que posee.
Originalmente era el "Asilo de lunáticos" del Estado de New Jersey, y se fundó en el año 1848 por la defensora de la salud mental Dorothea Lynde Dix. Este lugar se convirtió en la primera institución pública en emplear el Plan Kirkbride, que promovió la privacidad de los pacientes y un ambiente acogedor, naturalmente iluminado, cosa que no pasaba en otros casos.
En 1907 es el momento en el que entra en escena el doctor mencionado anteriormente, llamado Henry Cotton, el cual se convirtió en el director médico del hospital. Este hombre inició su gestión con programas de terapia ocupacional y eliminó las restricciones mecánicas que eran ampliamente utilizadas para someter a los pacientes.
Por desgracia su opinión sobre los pacientes y la salud mental no tardó mucho en convertir el centro en un hospital truculento. Este tipo pensaba firmemente que las infecciones eran la causa de todos los trastornos mentales, y en base a eso empleó la cirugía como forma de tratamiento para erradicar la locura que sus pacientes sufrían. De esa manera se convirtió en una práctica rutinaria mutilar a los pacientes del hospital.

La primera que hacía era la extracción de dientes "infestados", pero si la práctica no funcionaba decía que era porque la infección se extendió demasiado, por lo que en estos casos tenía que extirpar más partes del cuerpo "infectadas", tales como vesículas biliares, amígdalas, estómagos, colon, testículos y ovarios. Según los informes, Cotton prestaba especial atención al lado derecho del intestino grueso, que creía era la fuente de los "impulsos depravados".
Un ejemplo gráfico de su método para curar trastornos mentales mediante la extracción de piezas dentales "infectadas".

Cuando por ejemplo extraía los dientes a sus victimas les dejaba con problemas para hablar de manera clara y también para comer. Él aseguraba que lograba tasas de curación aproximadas al 85-90% (llamó tanto la atención que muchos padres llevaban a sus hijos mentalmente inestables al hospital donde se encontraba Henry. Si estaba ocupado algunos padres les pedía a otros médicos que replicaran las cirugías de Henry) mientras estuvo en activo.

La fama de Henry se expandió rápidamente por América y Europa, pero unos investigadores notaron que sus pacientes en realidad tenían una tasa de mortalidad muy alta, más o menos 1 de cada 3 pacientes fallecía tras someterse a la operación. La mayoría de sus víctimas fueron arrastradas contra su voluntad a la sala de operaciones, siendo plentamene conscientes de lo que el doctor planeaba hacer con ellas. Imagina el panorama si a ti te tocase estar en manos de ese matasanos, aunque bueno, viendo la iatrogenia que se comete acualmente... las negligencias médicas están a la orden del día.

Los propios pacientes reconocieron que sus cirugías son muy peligrosas, incluso el mismo Henry no le quedó otra que reconocer que la tasa de mortalidad era del 30%, pero lo achacaba a que eran pacientes que ya tenían malas condiciones físicas. Algunos psiquiatras se mostraron escépticos con las operaciones de Henry. Además, surgieron acusaciones de que maltrataba a sus pacientes.

Cotton por supuesto que trató de defenderse de todas las críticas que le llegaban. En 1924 se inició una investigación por la Dra. Phyllis Greenacre, tenía la sensación de que los procedimientos de Henry no eran adecuados y se encontró con un mal ambiente en el hospital. Phyllis descubrió que los registros del personal eran caóticos y que los datos de Henry eran contradictorios.

Más tarde en el historial de pacientes seleccionó a unos 62 que había en la lista, de estos 17 habían muerto justo después de las cirugías de Henry, pero la mayoría fallecieron unos meses después. Pero estos fallecimientos no se mostraban en los informes de Henry.
Por otra parte descubrió que 5 pacientes se recuperaron completamente, intentó ponerse en contacto con ellos, pero se dio cuenta de que estas personas seguían siendo mentalmente inestables.

Se empezaron a abrir investigaciones desde el senado del Estado de Nueva Jersey. Durante las investigaciones Henry tuvo una crisis nerviosa que solucionó quitándose la mulas, y eso hizo que volviese a tener la confianza de la gente. El informe sobre el manicomio fue ignorado e hizo que Henry mantuviera su reputación intacta. Consiguió que medios con gran reputación como la revista Times apoyaran sus prácticas. Abrió su propia clínica privada donde trataba a gente adinerada, y tras eso, se retiró en 1930. Poco antes de fallecer dejó una nueva idea donde consideró que era conveniente realizar colectomías a los niños para prevenir la locura y evitar que tuvieran malos hábitos como la masturbación.

Finalmente, tras 26 años a sus espaldas ejerciendo sus labores atroces, murió en 1933 de un ataque cardíaco, aunque los restos de sus sádicas prácticas siguieron adelante incluso en la segunda mitad del siglo XX. Afortunadamente, tras pasar varios años, este psiquiátrico abandonó sus métodos brutales y ciertas alas del complejo fueron abandonándose, hasta quedar como lo que hoy se puede ver en un edificio con una historia muy oscura de continuos abusos, de los que quienes los sufrían no se podían defender. Se calcula que en total pudo haber hecho entorno a las 650 operaciones para que os hagáis una idea de la gente que fue víctima a manos suyas.

De este sitio escuché hablar hace no mucho, en un podcast de un programa llamado La voz de España donde uno de los invitados, Miguel Rix, estaba hablando acerca de las barbaridades que se cometieorn dentro del mundo de la medicina, y una de las historias que más me impactó fue ésta, sin lugar a dudas no deja indiferente a nadie.

Os dejo con unas fotografías actuales del estado que tiene el interior de este paraje, son de hace unos pocos años.
Está eso como para quedarse una noche ahí a dormir...

Proyecto MK Naomi.

Muchos seguramente conoceréis (o al menos habrís oído hablar en alguna que otra ocasión) del llamado proyecto MK Ultra, famoso desde hace dé...