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viernes, 4 de marzo de 2022

El experimento de obediencia de Milgram.

Si bien hace unos meses esceibí en este blog una entrada sobre el experimento de Asch, en esta ocasión vengo con otro diferente pero que va en la misma línea por así decirlo, y es que el experimento de Milgram fue una serie de experimentos de psicología social realizados por Stanley Milgram, un psicólogo de la Universidad de Yale.
Fue descrito en un artículo publicado en 1963 en la revista Journal of Abnormal and Social Psychology, lo llamaron «Behavioral Study of Obedience» («Estudio del comportamiento de la obediencia») y resumida en 1974 en su libro Obedience to authority. An experimental view (Obediencia a la autoridad. La perspectiva experimental).
Lo que se quería estudiar era la disposición de un participante para obedecer las órdenes de una autoridad aun cuando estas pudieran entrar en conflicto con su conciencia personal. ¿Tú podrías provocar daño físico a personas desconocidas? Lo más lógico es pensar que no, aunque si te ordenaran hacerlo, ¿cómo reaccionarías? Eso es lo que se preguntaba Milgram, interesado en estudiar el comportamiento humano en contextos de presión.

Primeramente es importante saber quién es exactamente Stanley Milgram, un neoyorkino que nació en el año 1933, y se especializó en el campo de la Psicología Social, terreno en el que llevó a cabo controvertidos y muy populares experimentos que le proveyeron de gran fama, siendo uno de los psicólogos más citados del siglo XX. Su interés se centraba en el comportamiento social, sobre el cual aportó numerosas claves.
Stanley Milgram.

Doctorado en Harvard y habiendo sido profesor en diferentes Universidades, Milgram muere en 1984, dejando un trabajo entre los cuales destacan experimentos que siguen siendo muy influyentes hasta hoy en día (está más vivo este tema que nunca), como el experimento de la obediencia.

La familia de Milgram, de procedencia Europea y religión judía, estuvo implicada en el supuesto Holocausto nacionalsocialista, según la versión oficial, claro está. Estos eventos según el mismo Milgram aseguró, influenciaron mucho en él para que más adelante tratase de comprender el comportamiento grupal, la ética y los efectos de la influencia social.
Milgram resumiría su experimento en su artículo Los peligros de la obediencia en 1974 escribiendo:
Los aspectos legales y filosóficos de la obediencia son de enorme importancia, pero dicen muy poco sobre cómo la mayoría de la gente se comporta en situaciones concretas. Monté un simple experimento en la Universidad de Yale para probar cuánto dolor infligiría un ciudadano corriente a otra persona simplemente porque se lo pedían para un experimento científico. La férrea autoridad se impuso a los fuertes imperativos morales de los sujetos (participantes) de lastimar a otros y, con los gritos de las víctimas sonando en los oídos de los sujetos (participantes), la autoridad subyugaba con mayor frecuencia. La extrema buena voluntad de los adultos de aceptar casi cualquier requerimiento ordenado por la autoridad constituye el principal descubrimiento del estudio.
El método, realizado en 1961, estaba basado en que a través de un cartel colocado en una parada del autobús en Florida (Connecticut) se buscaban candidatos voluntarios para participar en un ensayo relativo al «estudio de la memoria y el aprendizaje» en Yale, por lo que se les pagaba cuatro dólares (equivalente a 28 dólares actuales) más dietas. A los voluntarios que se presentaron, se les ocultó que en realidad iban a participar en una investigación sobre la obediencia a la autoridad, ellos no lo sabían. Los participantes eran personas de entre 20 y 50 años de edad de todo tipo de educación, desde los que acababan de salir de la escuela secundaria a participantes con doctorados.
La sala donde se llevó a cabo el experimento.

Para llevar a cabo el experimento, Milgram seleccionó a un total de cuarenta participantes masculinos explicándoles que iban a participar en un estudio sobre el aprendizaje conducido por la Universidad de Yale.
Durante el procedimiento, los seleccionados fueron informados de que estarían emparejados con otros participantes que estarían en otra habitación. Estos últimos serían “aprendices”, mientras que ellos serían los “educadores”. Lo que los participantes seleccionados por Milgram no sabían es que los aprendices eran simples actores mientras que todos ellos tendrían el rol de “educadores”. Además, estarían acompañados por un experimentador que les daría instrucciones, siendo estos actores también.
A los “educadores” se les explicó que debían pulsar un botón que provocaría una descarga eléctrica en los «aprendices”, cada vez que estos fallaran a una pregunta. La descarga iría desde muy suave a cada vez más dolorosa, dependiendo de la cantidad de fallos que los aprendices obtenían. Los aprendices, actores contratados, fingían que sufrían cada vez más dolor conforme la descarga era mayor.
Cuando la descarga era demasiado dolorosa, algunos “educadores” podían negarse a llevarla a cabo. En ese momento, el experimentador acompañante debía alentarles a hacerlo a través de afirmaciones como “El experimento requiere que continúes” o “No tienes otra opción que continuar”.
A medida que se avanzaba en el experimento se instigaba a los participantes a infligir la descarga de mayor voltaje, exactamente la de 450 voltios.
Durante una encuesta previa a varios estudiantes, se puso en relieve como casi todos creían que los participantes no llegarían a cometer este daño, sin embargo, los resultados arrojaron unos datos sorprendentes: Un 65% de los participantes obedecieron al experimentador y llegaron a propinar la mayor descarga. Todos ellos en general llegaron a infligir descargas de hasta 300 voltios.
La explicación de la imagen es que el investigador persuade al participante para que dé lo que éste cree son descargas eléctricas dolorosas a otro sujeto, el cual es un actor que simula recibirlas. Muchos participantes siguieron dando descargas a pesar de las súplicas del actor para que no lo hiciesen. Los experimentos comenzaron en Julio del año 1961, tres meses después de que Adolf Eichmann fuera juzgado y sentenciado a muerte en Jerusalén por crímenes contra la humanidad durante el Régimen nacionalsocialista en Alemania. Milgram ideó estos experimentos para responder a la pregunta: ¿Podría ser que Eichmann y su millón de cómplices en el (supuesto) Holocausto solo estuvieran siguiendo órdenes? ¿Podríamos llamarlos a todos cómplices?
Adolf Eichmann durante su juicio en Israel.
"Monté un simple experimento en la Universidad de Yale para probar cuánto dolor infligiría un ciudadano corriente a otra persona simplemente porque se lo pedía un experimento científico. La férrea autoridad se impuso a los imperativos morales de los sujetos”.
Pese a que unos cuantos participantes trataban de negarse en ciertos momentos al escuchar las quejas y gritos ficticios de los “aprendices”, las conclusiones eran evidente, cualquier persona normal sin un instinto homicida previo era proclive a hacer daño a otro cuando se trataba de seguir las órdenes de un superior. Esto era más probable cuando la figura de autoridad se constituía como legalmente o moralmente legítima y cuando no existía un contacto físico directo con la víctima. Un ejemplo gráfico del experimento en cuestión:
Los resultados del experimento fueron los siguientes:
A mí me hace recordar que en esta plandemia que venimos viviendo desde 2019 tiene muchas similitudes en tanto en cuanto los de bata blanca echan balones fuera y no quieren asumir responsabilidades, aludiendo siempre que ellos solo obedecen órdenes, los famosos protocolos de la muerte, que tantas vidas y sufrimiento han dejado y siguen haciéndolo todavía. Qué menos que si eres un sanitario y te das cuenta de que lo que haces no es lo correcto entonces lo suyo sería dejar de actuar como te ordenan y actuar en base a lo que de verdad crees que es lo correcto, incluso si eso significa que te lluevan críticas por vía de los medios oficialistas, eso no importa, en esta vida hay que ir con la cabeza bien alta y orgulloso de hacer el bien en todo momento, independientemente de lo que digan los demás. ¿Serían capaces los médicos de actuar de la misma manera que hemos visto si no hubiesen unas órdenes maquiavélicas detrás? Personalmente no lo creo.

Además de este proyecto, Milgram realizó otro en el que se utilizaban ratones de experimentación. El experimento consistía en mostrarles la salida a los ratones, dentro de una caja de paredes electrificadas. El ratón entendía que la salida no le beneficiaba y seguía a la próxima pared, para así encontrar la salida. El experimento muestra que el ratón, tanto como el ser humano, puede ser condicionado con presión para hacer lo que pide el demandante o maestro como en el experimento con alumnos.

El profesor Milgram elaboró dos teorías que explicaban sus resultados:

La primera es la teoría del conformismo, sustentada en el trabajo de Solomon Asch, que describe la relación fundamental entre el grupo de referencia y la persona individual. Un sujeto que no tiene la habilidad ni el conocimiento para tomar decisiones, particularmente en una crisis, transferirá la toma de decisiones al grupo y su jerarquía. El grupo es el modelo de comportamiento de la persona.
La segunda es la teoría de la cosificación, donde, según el propio Stanley, la esencia de la obediencia consiste en el hecho de que una persona se mira a sí misma como un instrumento que realiza los deseos de otra persona y por lo tanto no se considera a sí mismo responsable de sus actos. Una vez que esta transformación de la percepción personal ha ocurrido en el individuo, todas las características esenciales de la obediencia ocurren. Este es el fundamento del respeto militar a la autoridad: los soldados seguirán, obedecerán y ejecutarán órdenes e instrucciones dictadas por los superiores, con el entendimiento de que la responsabilidad de sus actos recae en el mando de sus superiores jerárquicos.
Hay otras interpretaciones, por ejemplo el profesor Robert Shiller argumenta que otros factores podrían ser parcialmente capaces de explicar los experimentos de Milgram:
Robert Shiller.
"Las personas han aprendido que cuando los expertos les dicen que algo está bien, probablemente lo sea, incluso si no parece ser así". (De hecho, vale la pena señalar que en este caso el experimentador era realmente correcto: estaba bien continuar dando los «golpes» —aunque la mayoría de los sujetos no sospechaban la razón—).

Una diferente describe que los resultados de Milgram invoca la perseverancia de la creencias como la causa subyacente. Lo que «no se puede contar con la gente es darse cuenta de que una autoridad aparentemente benevolente es de hecho malévola, incluso cuando se enfrentan a pruebas abrumadoras que sugieren que esta autoridad es realmente malévola. Eso apunta a que la causa subyacente de la conducta de golpe de los sujetos podría ser conceptual, y no la supuesta "capacidad del hombre para abandonar su humanidad a medida que fusiona su personalidad única en estructuras institucionales más grandes".

Los experimentos en Psicología, y en especial en Psicología Social tuvieron un auge entre los años 1950 y 1970. El experimento de la conformidad de Solomon Asch (1951); el experimento de la obediencia de Milgram (1961-1962), el experimento de la cárcel de Stanford de Zimbardo (1971, del cual seguramente haré una entrada próximamente), por decir unos cuantos, son los más populares y coinciden en haberse realizado con posterioridad a la declaración de códigos de Núremberg (1947).
El experimento de Asch.
El experimento de la cárcel de Stanford de Zimbardo.

El código de Núremberg distingue el valor que los experimentos con seres humanos pueden tener para el estudio de distintos aspectos de la condición humana que podrían conducir a resultados provechosos para la sociedad, y propone a su vez unos principios que apuntan a satisfacer conceptos morales, éticos y legales. Se encontraba en plena vigencia antes de la realización de todos éstos experimentos, sin embargo, ninguno de los profesionales tuvo en cuenta que los experimentos realizados entraban en contradicción con sus principios.
Existen varias variaciones de su experimento, se dio cuenta de que al aumentar la cercanía física de la víctima, disminuía la obediencia del participante. La obediencia también disminuía al aumentar la distancia física respecto de la autoridad. En el caso de realizar el experimento con mujeres en vez de con hombres vio que la obediencia no varió significativamente, pero ellas manifestaron haber experimentado mayores niveles de estrés. Milgram también combinó el poder de la autoridad con la conformidad. Recientes variaciones sugieren que la interpretación no supone obediencia ni autoridad, sino que los participantes sufren una desolación aprendida, donde se sienten incapaces de controlar el resultado, por lo que abdican de su responsabilidad personal. En un experimento reciente, donde se usó una simulación de computadora en lugar de un aprendiz que recibía descargas, los participantes que administraban las descargas eran conscientes de que el aprendiz era irreal, pero aun así los resultados fueron los mismos.

Los experimentos de Milgram tuvieron críticas y controversia, principalmente alegaban la falta de ética del experimento que despertaba un estrés extremo en los participantes, algunos de los cuales llegaron a vivir estados de ansiedad y no supieron que el daño que habían hecho no era cierto hasta meses después. También muchas otras personas han criticado la falta de validez de los estudios, poniendo en evidencia la sospecha de algunos de los participantes de saber que ellos eran quienes eran estudiados. Sea como sea, es un hecho que todo esto ha sido una fuente bastante importante de influencia de cara a lo que vino después.

viernes, 8 de octubre de 2021

Dark City.

Una de esas películas de alto calibre que le dejan a uno pensando mucho, sin duda, ya que tras su visionado te cuestionas si realmente el mundo en el que vivimos es realmente como se nos plasma en esta interesante trama.
Su director es Alex Proyas (a alguien que no sea muy dado a ver cine este nombre igual no le suena para nada, tiene buenas ideas pero nunca llegó a plasmarlas realmente como las hubiera querido, y cierto que no es uno de los más reconocidos a nivel mundial, pero sí que se le da crédito entre otras cosas por haber rodado también "El cuervo", otra de sus mejores obras), la grabación es del milenio pasado, concretamente del año 1998. Se puede decir que esconde una cantidad importante de mensajes y comparaciones que las personas de a pie igual no son capaces de entenderlas, tienen su miga.
Alex Proyas.
El Cuervo.

El argumento cuenta una realidad "ficticia" de unos seres llamados los Ocultos (una voz en off nos hace conocerles pese a que Proyas no quería que fuese así, ya que él deseaba que el espectador fuera descubriendo el mecanismo de la ciudad a medida que avanzaba la historia junto a su personaje principal, la compañía cinematográfica le obligó que fuera de la manera en que se ve, con la voz en off), que no son seres humanos, éstos se encuentran realizando un experimento bastante grotesco, manejando con total control los recuerdos de los humanos, ellos pueden cambiarlos entre ellos y cambiarlos según su conveniencia. Los ciudadanos son ajenos a lo que ocurre, no saben que cada vez que se levantan y despiertan de sus sueños los recuerdos que tienen se modifican. Estas criaturas tan peculiares, los Ocultos, saben que los seres humanos, todos y cada uno, tienen un alma, por tanto van a mantener siempre en todo momento su esencia, aquello que les define e identidica incluso tras las modificaciones del pasado de cada uno en sus recuerdos. Para estos seres no humanos supone algo bastante importante de conocer.
Los Ocultos.
Entre el reparto de actores se encuentra la preciosa Jennifer Connelly.

La película en su momento no recuadó demasiado dinero, y como suele ser habitual, con el tiempo este tipo de cine sale a relucir y se convierte en una joya oculta. ¿A quién no le interesa en los tiempos que corren ver una filmación como ésta? Y más teniendo en cuenta todo el primado negativo y programación predictiva que hacen las élites en base a la industria cinematográfica, entre tantas que hay.

Eso sí, visualmente hay que reconocer que para quien visiona este film resulta ser una experiencia muy amena, desde luego que llama la atención, es una gozada. Su ambientación está muy bien lograda, una mezcla de tonos oscuros, lúgubres y expresionistas. Puede recordar a la de Blade Runner, estilo cyberpunk, pero como digo mucho más oscura.
Retomando la trama cabe recalcar que estos seres, los Ocultos, necesitan hacer este experimento ya que ellos mismos corren peligro de extinción de su raza, por eso hacen lo posible por conocer todo lo que envuelve al alma humana, ya que ellos la entienden como la esencia humana, eso que nos da sentido y nos define como especie). Eso no quita que ellos posean un poder extraordinario. En definitiva, la búsqueda de la existencia o no existencia del alma es el punto principal de esta historia, es por eso que tratan de ver si únicamente somos capaces de recordar cosas o de si existe eso que conocemos por alma, lo que nos dignifica como seres vivos.
Pero pasa y resulta que una de estas personas a la que es sometida a esta manipulación de las mentes se da cuenta de lo que está pasando, un despierto del sistema por así decirlo, llamado John Murdoch, como pasa en la vida real que nos rodea. La mente de John se ve modificada, no está en su estado original, ya que le meten recuerdos de un asesino serial, así los Ocultos pueden darse cuenta si a través de este cambio él es capaz de actuar como esa otra persona o si conserva su personalidad original, pero éste no acepta estos pensamientos que le han colocado en su cabeza, por lo que eso demostraría que en verdad los seres humanos tienen eso que tanto buscan los Ocultos, un alma.
John Murdoch.

No solo eso, sino que también John es capaz de imitar las acciones de los Ocultos, y poco a poco su potencia va creciendo, llegando a ser mayor que la de los propios no humanos. Finalmente se llega a liberar al ser humano frente a estas criaturas extrañas.
Se hace en un momento de la película una referencia directa al mito filosófico de la caverna de Platón, ampliamente conocida por todos, que viene a decir que vivimos dentro de un mundo de apariencias, en una realidad alterada. John sería ese hombre capaz de darse cuenta de la verdad, y salir por su propio pie.
También se puede apreciar la influencia que tuvo Nosferatu para la creación por parte de Proyas de los Ocultos, ya que son la antítesis de la humanidad. Fríos, carecen de sentimientos, con una sola memoria, y con ganas de conocer en profundidad al ser humano.
Las malas lenguas dicen que la película Matrix (estrenada en 1999, un año posterior, del género acción) fue un plagio de Dark City (cine negro, y de "ciencia ficción", ya sabemos que esta última etiqueta es usada para enseñarnos la realidad disfrazada). A diferencia de Dark City, en Matrix la acción es el componente principal, mientras que en la otra únicamente en contadas escenas se ve eso, más que nada en los momentos finales). Estéticamente tampoco son parecidas, Dark City como ya dije más arriba es con una ambientación de tintes oscuros, mientras que en Matrix es más bien al contrario, luminosa en general. Si nos ponemos a jugar a ver quién plagia a quién entonces podemos entrar en una espiral bastante macabra y sin sentido, ya que por aquella época ya habían novelas distópicas que trataban como eje central la manipulación de los seres humanos, Un Mundo Feliz de Aldous Huxley o 1984 de George Orwell, por decir un par de las más famosas.
Personalmente creo que sí existe un alma, y que todos tenemos una, independientemente de si el resto de seres humanos que me rodean piensen que sí o no, eso no cambia la realidad, quiero decir, muchas veces aquellos que creen que en la no existencia de este aspecto están influenciados por la propaganda satánica de querer deshumanizarnos y robarnos la idea de nuestras mentes, que todos tenemos un alma, con eso consiguen tener a la gente mucho más dócil, esclavizada, y hacer que caigan en una crisis existencial, el egoísmo y el libertinaje (que no libertad), si uno existe el alma para ciertas personas entonces la ética deja de tener sentido, y con ello la idea del bien y del mal (dos ideas que son impepinables) carece para ellos de sentido. Para mí es un grave error, creo que todos sabemos realmente lo que está bien y lo que está mal, es algo innato, incluso se sabe de niños salvajes criados fuera de la civilización que sin recibir una educación conocen qué cosas están bien y cuáles no.

Bueno, por no hablar de las celebridades famosas Illuminati que trabajan para su amo, Satanás, en la música, cine, series, moda, mundo del corazón... que venden literalmente su alma por fama y dinero, quedando totalmente desalmados, no merece la pena una vida así, si no tienes contigo lo más importante entonces tu vida carece de sentido, pena me da aquellos que reniegan de lo que son por un puñado de sucios billetes, nunca se debería pasar por el aro para conseguir esos objetivos, aparte que la fama es un engaño de la Matrix, igual que la idea de ser millonario, vivir en abundancia está bien, pero tampoco hace falta que te sobre la pasta, si algún día por lo que sea a mí me sobrara el dinero no tengo ninguna duda que preferiría ayudar primero a quien lo necesite antes que tenerlo muerto de risa, no concibo la idea de amasar dinero viendo al resto sufrir económicamente.

Para acabar decir que yo Dark City la conocí a través de los podcasts de Colin Rivas Show, ya que la menciona de vez en cuando en sus intervenciones comparando lo que pasa en el film con la realidad.

Os dejo con el trailer:

jueves, 23 de septiembre de 2021

El experimento de Asch.

Siempre se ha dicho que el ser humano muchas veces actúa en base a la repetición de las cosas que ve de los demás, nuestros comportamientos pueden estar inducidos o influenciados en gran medida por lo que hacen los demás, nuestras experiencias vitales o en ocasiones esas acciones nacen directamente de uno mismo, depende de cada caso, nunca hay que dejar atrás todo tipo de mensajes subliminales que nos tratan de colar en nuestro subconsciente en mil sitios, esos mensajes que aparentemente pasan desapercibidos pero se nos quedan en nuestras mentes una vez los hemos visto.
Ahora bien, han habido diversos estudios e investigaciones sobre la conformidad y la forma de actuar que tenemos. ¿Pueden los individuosde un grupo de personas cambiar su comportamiento en base a ciertos factores? Sí, y de eso es lo que vengo a escribir, nuestras actitudes y opiniones pueden estar fuertemente influenciadas o incluso ser modificadas para poder encajar en un grupo social, el ser humano siempre ha buscado esa aceptación por parte de los demás, incluso en ocasiones si eso supone ir en contra de sus propias creencias.

Una de las cosas que la presión social puede hacer es por ejemplo que alguien vea una carpeta verde, y después si un conjunto de personas dicen al unísono que esa misma carpeta es de color azul (sabiendo que realmente es verde), la persona que dijo que era verde acaba diciendo que es roja, trata de encajar con los demás, aunque eso signifique ir contra aquello que ve con sus propios ojos (de hecho hay una escena de una película donde se puede ver este mismo caso), imaginad si eso es posible todo lo que pasa día a día y la de mentiras que se nos meten a todos en muchos lugares, ideas que acepta la gente por el simple hecho de "es que es lo que piensa la mayoría", y antes de pensar por sí mismos prefieren ir a favor de la corriente de la masa, aunque los hay que ponemos los pies fuera del tiesto y no damos nuestro brazo a torcer, nos mantenemos implacables frente a esta clase de presiones y manipulaciones, vamos siempre de cara con nuestras convicciones, que algo lo siga o le guste a muchas personas no significa que nos tenga que gustar a nosotros también.

O en otra ocasión tuve la oportunidad de ver otro caso de este estilo, donde una persona llegaba a un local, se sentaba y estaba junto a otras personas en una sala de espera, en un momento dado cuando llamaban a alguien todos se ponían de pie y la que acababa de llegar instintivamente también lo hizo para no desentonar, aunque ella no entendiese por qué, lo hacía y punto. Pues bien, a medida que la gente se iba yendo llegó un momento donde la chica que entró la última se quedó sola, volvieron a llamar y ella seguía mateniendo la costumbre de levantarse del asiento (sin que ese gesto tuviese sentido alguno en ese momento), luego vino más gente y ese movimiento fue adquirido también por el resto, sin que nadie supiera muy bien por qué lo hacían, pero el caso es que lo hacían, por el simple hecho de imitación. Es sorprendente lo que puede hacer el ser humano en contra de su propia voluntad.

¿Quién es Solomon Asch? Un psicólogo social cuyos estudios en su época fueron populares, aunque no fue el primero en adentrarse en estos experimentos, Sherif 20 años atrás que él ya hizo cosas mediante estímulos ambiguos.
Solomon Asch.

Formó grupos de tres personas en una habitación oscura con un solo punto de luz proyectado en una pared, el cual parece moverse debido a los movimientos del cuerpo, pero al no tener puntos de referencia se crea la ilusión de que el punto se desplaza por si solo. Estos tres participantes deben dar una estimación de cuánto se mueve el punto.
Muzafer Sherif.

Dos de los participantes son colocados porque dan estimaciones parecidas en solitario, mientras que el tercero estima diferente. El resultado es que este último acerca sus estimaciones a las de sus otros dos compañeros, dado que el estímulo es ambiguo. Así, ante la incertidumbre el individuo tiende a servirse de la opinión de la mayoría. En este sentido, Asch toma este estudio como punto de partida y va más allá utilizando un estímulo no ambiguo.
La teoría de Leon Festinger también fue anterior a lo que hizo Asch. Se basaba en que los juicios deben tener una base sobre la que reposa su validez. Cuando se trata de juicios acerca de la realidad física, para dar una respuesta válida basta con examinar el objeto, osea que el individuo no necesita conocer la respuesta de los demás para saber si su propia respuesta es válida, a no ser que se trate de juicios sociales.
La vida de Asch estuvo marcada por varios experimentos y resultados vistos en muchos lugares del planeta, ayudó a entender la conducta y relaciones sociales. Tras la Segunda Guerra Mundial hubieron muchos estudios y experimentaciones continuando la senda que hicieron en la Alemania nacionalsocialista, destinados en parte a descubrir qué motivaciones tenemos para actuar de la manera en la que lo hacemos. Experimento de la Tercera Ola, Milgram (sometimiento a la autoridad), de la prisión de Stanford, entre otros (pero estos casos tienen más que ver con órdenes impuestas directamente, van por otra rama distinta, están sujetos a amenazas o coacciones, obedecer sin cuestionar por qué se hacen las cosas, algo que a día de hoy está también más presente que nunca).

En los experimentos de Asch, con estímulos físicos objetivos, los individuos no estaban bajo ese tipo de amenazas, coacciones, imposiciones u órdenes directas, sino que se adecuaban a la situación del entorno en base a lo que hicieran los demás a su alrededor, para de alguna manera sentirse integrado y no llamar la atención por hacer algo diferente al resto.

Hagamos una pequeña prueba. Simplemente mira esta imagen y di cuál de las dos líneas es más parecida al modelo.
Parece claro que es la C, ¿no? Pues bien, este experimento lo que pretendía era generar un conjunto de grupo de personas donde todas sin excepción (menos aquella persona que era a la que se la ponía a prueba) estaban compinchadas para acabar convenciendo a ese sujeto en cuestión de que la C no sería la adecuada (aunque es evidente que esa es la respuesta correcta). Se colocaban en una sala y empezaban a decir todos o bien solo la A o bien solo la B. Una cosa así: Individuo 1: A. Individuo 2: A. Individuo 3: A. Individuo 4: A. Individuo 5: A. Individuo 6: A. Individuo 7: A.
Entonces en este momento es el turno de la persona que está siendo estudiada (individuo 8) para ver cuál es su respuesta tras estar influenciado por el resto aún sabiendo que la correcta es la C. Con una probabilidad de un 1/3 dirá la A, solo porque todos los demás han dicho esa respuesta (yo tengo claro que diría la C sin duda).
La mayoría de veces (2/3 de las ocasiones) se dice la respuesta correcta, pero ese 1/3 de personas que se dejan llevar por la opinión de los demás es bastante impactante.


Aunque hizo más además de ese, incluyendo ciertas variaciones, queriendo ver cómo podía romper de alguna manera esa conformidad en las respuestas obtenidas. Por ejemplo, en otro caso puso en el grupo a una persona que hacía la función de "aliado", éste debe dar la respuesta correcta sin verse sometido a lo que dice el resto, de esta forma al tener a otra persona que dice la respuesta correcta uno se lanza con más seguridad a decir la buena opción, osea la C, por lo que esa conformidad respecto a los demás que dicen la opción A desciende bastante, al existir otra opinión aunque sea minoritaria frente a la mayoría da validez a la que uno mismo tiene. Pero si ese aliado se va en medio del estudio de nuevo la persona recae y la conformidad vuelve al nivel del experimento original, pierde la referencia que tenía de esa persona que dijo la respuesta correcta y de nuevo se amolda a lo que dice la mayoría para no sentirse fuera. Y ya cuanto más amplio es el número de personas que participan en el experimento mayor es la conformidad que sufre el individuo. También depende el factor de si es dada la respuesta por escrito o a viva voz, en el primer caso uno es más propenso a dar la respuesta correcta, pero en el otro al tener que decirla en público enterándose los demás esa presión social aumenta considerablemente.

Un estudio catalán llamado Experimento sobre la presión social, que es exactamente igual solo que añadiendo además rangos de edad, demuestra que las personas más jóvenes son las más influenciables en este aspecto y se amoldan más a las opiniones del grupo al que pertencen, en parte tiene sentido ya que a las edades de 14/16 años aproximadamente cuando se es un adolescente lo que se busca precisamente es encajar en la sociedad en la que se vive, amoldándose muchas veces al resto, ese miedo por el qué dirán, cosa que por lo general se va pasando a medida que uno madura y obtiene una personalidad propia con el paso de las experiencias vitales a base de años.

Es increíble ver cómo se puede manipular la opinión de la gente en base a lo que dicen los demás, en mi opinión todos debemos ser libres de poder pensar lo que queramos, sin miedo a la reacción de los demás, siempre con la verdad por delante, le pese a quien le pese.

jueves, 5 de agosto de 2021

El festival de Woodstock.

En los años 60 se pretendió cambiar la forma de vida, en concreto en los Estados Unidos. Surgió el movimiento hippie a lo largo y ancho del planeta. Pero, ¿alguna vez te preguntaste si de verdad todo eso apareció de la nada? En realidad no es el caso, todo apunta a que fue un experimento social bien planificado por el grupo Bilderberg.
Woodstock fue considerado en aquella época el mayor concierto de todos los tiempos al aire libre. Tuvo lugar en una granja de 240 hectáreas en Bethel, condado de Sullivan. Había música Rock y arte, fue conocido en todas partes del mundo supuso un antes y un después en la cultura que nos rodea, a prácticamente cualquiera le hablas de este tema y sabe algo al respecto, las dimensiones que abarcó fueron inmensas, coincidía ese festival precisamente con la Era de Acuario. Muchas veces se ha visto representado este acontecimiento, por poner un ejemplo que se me viene siempre a la mente en Los Simpsons se puede ver claramente varias de las referencias explícitas de lo que realmente supuso este festival. Hubieron lluvias torrenciales, la gente se vio atrapada entre el barro sin poder salir de ese lugar, y los coches estaban a varios kilómetros de distancia para evitar que nadie pudiese salir de esa situación.
Os pongo en situación, una multitud de personas jóvenes con unos ideales de querer pasarlo bien fueron sometidos a un lavado de cerebro masivo, se usaron una cantidad ingente de sustancias estupefacientes para alterar el estado de las personas. Los efectos psicodélicos en las mentes de estas personas hacían que llegasen a estar tan drogados que incluso permanecían varios días sin poder dormir. El FBI y altos cargos del gobierno estuvieron implicados en todo esto. Desde luego que estaba bastante planificado, como prácticamente cualquier cosa que nos incumbe desde que nacemos hasta que morimos.
¿Quiénes eran los que suministraban las drogas? Pues resulta que el LSD corrió como la pólvora a manos de unas personas organizadas por la propia CIA y otros altos cargos del MI6, eran los llamados 'ovejas negras', iban distribuyendo este tipos de sustancias para que la gente estuviese constantemente en un estado de conciencia alterado, evitando así que pensaran por sí mismos, todo andaba bien atado por las mentes pensantes de la idea original de este experimento social. Obviamente con todas las condiciones que allí se reunían las aglomeraciones que estaban presentes andaban abocadas a no poder salir de ese escenario del que se veían implicados, incluso si no querían estar, se veían forzados a ello por todo lo que les rodeaba, se evitaba a toda costa que la gente saliera de ese espacio, una organización llamada la 'granja de cerdos' eran los encargados de la seguridad, evitaban con toda clase de artimañas que nadie escapara del lugar. Se podían observar claramente comportamientos sacados de la operación MK Ultra, destinada al control mental de los seres humanos.
Tal fue el descontrol que allí se vivió que hasta incluso los bebés que fueron traídos por sus padres eran drogados, nadaban sin ropa fumaban hierba y eran influenciados por la música de ese entonces. La música Rock fue el exponente principal de ese momento, artistas de renombre altamente talentosos como Janis Joplin o Jimi Hendrix quedarían como símbolos legendarios de la humanidad. Los músicos actuaban sin parar, a todas horas, no había límites. Los oyentes entraban en un estado total de trance, imaginad cómo sería estar drogado hasta las cejas, con altas dosis de sexo y 24/7 con música a todo volumen sin descanso. Hubieron lluvias torrenciales, la gente se vio atrapada entre el barro sin poder salir de ese lugar, y los coches estaban a varios kilómetros de distancia para evitar que nadie pudiese salir de esa situación.
¿Qué pasó después de que los artistas más conocidos muriesen, declarasen ilegal el LSD y que Estados Unidos cayera estrepitosamente en la guerra de Vietnam? Llegaron los años 70, y con todo ello este grupo en la sombra que diseñó este plan iba a utilizar a su favor el ambiente de crispación que se generó tras terminar la décadas de los 60, la gente se sentía fatigada, la cultura popular ya no iba a ser la misma. Llegaba la Conspiración Acuario, y con ello un nuevo paradigma en la sociedad entraría por completo irrumpiendo toda clase de convencinalismo social, se iba a volver a modificar la forma de pensar de la sociedad, para ellos resulta algo relativamente fácil de hacer cuando y cómo quieran, nos tratan de manejar de manera que a ellos más les convenga, todo eso que se logró en dos décadas fue tirado por tierra, ese sentimiento rebelde de la juventud tomaría otro rumbo diferente tras todo eso.
Siempre se tiende a idealizar esta clase de eventos, no sé la de personas que me habré topado en toda mi vida de generaciones posteriores a los 60 que lo ven con añoranza y con la espina clavada por no haber podido disfrutar de la experiencia en vivo, incluso yo mismo antes de saber todo esto pensaba que era todo paz, amor, buena música y demás, desde luego que solo por ver a Jimi Hendrix tocar la guitarra eléctrica con la boca ya merecería la pena la asistencia, pero con toda esta información oculta igual a más de uno le haría dudar si de verdad le hubiese gustado vivir ese momento histórico.

Proyecto MK Naomi.

Muchos seguramente conoceréis (o al menos habrís oído hablar en alguna que otra ocasión) del llamado proyecto MK Ultra, famoso desde hace dé...